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Servicios

Agencia Google Ads en Chile

Capturar la demanda que ya existe: búsqueda, Shopping y remarketing medidos contra ventas.

Qué es Google Ads y cuándo conviene

Google Ads es la plataforma de publicidad de Google: pagas para aparecer cuando alguien busca exactamente lo que vendes. Su ventaja es la intención. Nadie escribe el nombre de tu servicio por casualidad, así que el tráfico llega más cerca de la decisión que en cualquier otro canal pagado.

Conviene cuando tu demanda ya existe y solo hay que capturarla: servicios que la gente busca por nombre, productos con búsqueda transaccional clara, urgencias, comparaciones de precio. Es la contracara de Meta Ads, que sirve para crear demanda donde todavía no la hay. La decisión entre una y otra sale del análisis de intención de tus keywords, y en la mayoría de los proyectos la respuesta es un mix de ambas.

Cómo trabajamos las campañas de búsqueda

Google Ads es la segunda plataforma de nuestra línea de paid media. El montaje parte por lo que casi nadie revisa: el seguimiento de conversiones. Sin eventos bien configurados, la plataforma optimiza hacia clics y no hacia clientes, que es la forma más común de gastar bien y vender mal.

Se trabaja con la regla que no negociamos en toda la línea: primero se define qué se dice y qué se vende, recién después se invierte en pauta. Y con un solo número ordenando las decisiones del mes: el costo por cliente efectivamente agendado, no el volumen de clics.

Qué incluye el servicio de Google Ads

El servicio se llama PerforMax y funciona como sistema, no como administración de cuenta por horas. Esto es lo que cubre en la práctica.

En el montaje:

  • El plan de medios: qué campañas, con qué presupuesto y hacia qué destino.
  • El seguimiento de conversiones, configurado y verificado antes de encender nada.
  • La estructura de campañas por intención de búsqueda, para separar a quien recién compara de quien ya decidió.
  • Búsqueda, Shopping y remarketing según lo que tu caso pide: Shopping exige un feed de productos ordenado, y el remarketing, un seguimiento de visitantes configurado desde antes.
  • La revisión de las páginas que van a recibir el tráfico.

En la gestión mensual:

  • Optimización de anuncios, presupuestos, horarios y audiencias.
  • Análisis de términos de búsqueda para cortar el gasto que no corresponde.
  • Revisión sistemática de en qué se está yendo la plata, reportada contra costo por cliente y no contra clics.

No se decide por gusto ni por costumbre: se decide analizando la intención real detrás de las búsquedas de tu categoría. El análisis parte del keyword research, donde las búsquedas se clasifican en transaccionales, comerciales, informacionales o mixtas y se mira el volumen real de cada grupo. Si la demanda ya está formada, Google carga el peso; si hay que crearla, lo carga Meta. La mezcla resultante puede sorprender: en proyectos reales el keyword research ha terminado inclinando el 80% del presupuesto hacia Meta y dejando a Google el 20% — la proporción sale del análisis, nunca de una preferencia previa.

El mix inicial es una hipótesis, no un dogma. Se revisa con datos de tu cuenta y con un criterio incómodo: cuál canal trae conversaciones que tu propio equipo comercial califica como buenas, no cuál trae los clics más baratos. Por eso no vendemos campañas de Google y de Meta por separado.

Cuánto invertir en Google Ads

El piso no lo pone tu presupuesto ideal: lo pone el costo por clic real de tus keywords. En categorías competitivas, un presupuesto que solo alcanza para unos pocos clics diarios no genera datos suficientes para optimizar, y «optimizar» sin datos es interpretar ruido.

Por eso el cálculo se hace al revés: partes de tu meta de clientes nuevos, la divides por tu tasa de cierre para saber cuántas conversaciones necesitas, y de ahí sale el presupuesto que tu objetivo exige. Ese mínimo viable lo calculamos con tus keywords reales en el diagnóstico, antes de comprometer inversión. Si el número no calza con tu ticket y tu margen, el canal todavía no es viable, y preferimos decírtelo antes de que gastes.

Qué medimos y qué vas a ver en el reporte

Una campaña de búsqueda se mide con una cadena de métricas, no con una sola: el CTR te dice si el anuncio calza con la búsqueda, el costo por conversión cuánto cuesta que alguien levante la mano, y el costo por cliente agendado cuánto cuesta llenar una hora real de agenda. La última de la cadena manda sobre las anteriores.

El ROAS es confiable cuando hay ingreso trackeado: ecommerce o un CRM bien conectado. En negocios de servicio, donde el cierre ocurre por teléfono o en consulta, la medición honesta pasa por el CRM: cuántas conversaciones entraron, cuántas calificaron, cuántas se agendaron y cuántas compraron. Si hoy trabajas con otra agencia, pídele el costo por cliente cerrado y no solo el costo por clic: si esa pregunta no tiene respuesta con números, estás comprando administración de plataforma, no estrategia.

El error más caro: mandar tráfico caro a una página tibia

En búsqueda pagada cada clic tiene precio, así que el destino importa el doble. Una campaña bien construida sobre una página lenta, sin propuesta clara o sin forma evidente de contactar, transforma presupuesto en rebote. Cuando eso aparece en el diagnóstico lo decimos antes de proponer inversión, y se resuelve con la línea de desarrollo web.

Para quién es este servicio y para quién no

Funciona con empresas que ya venden, que pueden sostener un presupuesto de medios estable durante meses y que tienen a alguien disponible para atender lo que la campaña genera. La primera campaña queda al aire en torno a cuatro semanas desde la aprobación, y el canal se juzga con una ventana mínima de tres meses: el primer mes se va en implementación y en acumular señales, y recién con historia las decisiones dejan de ser apuestas.

No es para quien quiere probar con un presupuesto simbólico, porque bajo el mínimo viable no hay datos y sin datos no hay optimización posible. Tampoco para quien necesita resultados en tres semanas para pagar la cuenta del mes, ni para quien busca el proveedor más barato. Y una advertencia que aplica a cualquier agencia: si te garantizan cifras en la primera reunión, están adivinando. Nadie conoce tu costo por cliente antes de invertir en tu mercado, con tu oferta y con tu público.

La búsqueda pagada y el posicionamiento orgánico compiten por el mismo espacio, y por eso conviene trabajarlos juntos: las keywords que rinden en Ads muestran dónde vale la pena invertir en SEO, y las que ya rankean orgánicamente permiten bajar la inversión pagada sin perder presencia. Medimos ese equilibrio mes a mes.

Si quieres ver el método completo, revisa el pilar de paid media o los casos de éxito con los números publicados.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre Google Ads y SEO?

Google Ads compra posición: pagas por cada clic y el resultado aparece el mismo día que enciendes la campaña, y desaparece el día que la apagas. El SEO construye un activo: tarda meses en madurar, pero la página sigue captando clientes sin costo por clic. No compiten, se complementan.

¿Cuánto se invierte en Google Ads?

El piso lo marca el costo por clic de tus keywords, no tu presupuesto ideal. En categorías competitivas, un presupuesto que solo alcanza para unos pocos clics diarios no genera datos suficientes para optimizar. Calculamos el mínimo viable con tus keywords reales antes de comprometer inversión.

¿Sirve Google Ads para ecommerce?

Sí, sobre todo Shopping, que compite con imagen y precio directamente en la búsqueda. Exige un feed de productos ordenado, con títulos, categorías y precios correctos. Buena parte del trabajo de Shopping es trabajo de catálogo, no de campaña.

¿Qué es una campaña de remarketing?

Es la que vuelve a mostrar tu mensaje a quien ya visitó tu sitio y no convirtió. Suele tener el mejor costo por conversión de la cuenta porque le habla a gente que ya te conoce. Requiere tener bien configurado el seguimiento de visitantes desde antes.

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